En los surcos de mi rostro
ya brota la primavera.
Mi sonrisa los cavó y mi llanto
los regó con la húmeda tristeza.
Mirando adentro fue el primer poemario que escribí y, como ya he apuntado en una entrada anterior, data de cuando tenía entre 18 y 21 años, unas edades llenas de ,muchas vivencias y algunas de las cuales quedaron recogidas en el mismo.
La primera entrada de este blog, titulada El sol en la luna, pertenece a este poemario y es uno de los poemas más singulares que mi mano ha escrito. También Inspiración, otro ya publicado aquí.
El que abre y da título a esta entrada es un poema breve, pero que recoge creo que suficientemente el momento vivencial en que me encontraba, uno de tantos a los que dí cabida en esta obra.
Pero, cumplidos los veintiuno, mis circunstancias existenciales cambiaron y pensé que no era bueno escribiendo... Y dejé poesía y prosa. No fue hasta cumplidos los treinta cuando volví a componer y fue como una manera de saldar una vieja deuda...
